Qué país de mierda, gente.

Recién vengo de comprar el pan, como hago todos los sábados. Resulta que entro al local, y un pibe me dice “Que haces, ahí viene el chico a atenderte”. Capaz por iluso, o porque nunca me había tocado, pensé que este pibe estaba ayudando a acomodar cajas. Un rato después sale el chico, todo amordazado y atado, y ahí me di cuenta de lo que estaba pasando. Habían asaltado el lugar.

Tengo una mezcla de impotencia con bronca, sabiendo que el pibe este que afanó seguro en un rato va a robar otro local y claro, nadie lo va a atrapar porque es menor. Capaz es porque nunca me había pasado, porque pasó a cuatro cuadras de casa, porque si iba un rato antes capaz me amordazaban a mí también, no sé. Hay que matarlos a todos.

(Sé que no es la mejor forma de abrir el blog de nuevo, pero es lo que hay.)

Volver a empezar (?)

Gracias a un comentario de Patricio (cuyo blog leo, pero en el cual nunca comenté :P), pude finalmente encontrar cuál era el problema del blog: aparentemente era una palabra -la cual finalmente no encontré, y terminé borrando todos los posts y pasándolos al blog viejo, donde quedarán como recuerdo- por la cual AwardSpace redirecciona todas las páginas a una página de error 404.

La verdad es que es un alivio poder volver a escribir en el blog y saber que tengo un lugar donde expresarme libremente (bueno, exceptuando el decir esa palabra misteriosa por la cual se bloqueó antes *). Así que, volverán a leer de mí por este medio. Y espero poder superar mi vagancia y comentar en sus blogs también.

* Nota mental: buscar otro hosting para un futuro.